viernes, 3 de febrero de 2017

El ego está solo porque ha inventado el mundo que ve

Una amiga me comenta lo mucho que le ayudan las explicaciones de Jorge Pellicer para hacer las lecciones del día. La verdad es que he recibido muchos correos de vosotros diciéndome lo mismo, y como siempre que eso ocurre, suelo ver el vídeo correspondiente con atención, y haciéndolo, he comprobado que son muy buenos, que pueden ser muy útiles. Por eso, yo también os los recomiendo.

Sin embargo, aprovechando la lección de hoy, tan importante, me gustaría comentaros un asunto, un pequeño error en el que solemos caer los estudiantes de UCDM, siempre. Fijaos, decimos que queremos sanar nuestras relaciones interpersonales con nuestros hermanos, con nuestras parejas, con nuestros hijos, nuestros compañeros de trabajo...Bueno, esto en realidad es imposible. No podemos sanar la relación con nadie, porque ahí fuera NO HAY NADIE. No hay afuera, porque HE INVENTADO EL MUNDO QUE VEO. No sé si sois conscientes de la enormidad de esta afirmación. Estamos absolutamente solos en nuestras mentes. Solo nos relacionamos con nosotros mismos. Repito: NO HAY NADA, NI NADIE AHÍ FUERA. En realidad, no hay un Jorge Pellicer explicándoos la lección del día, no hay un Gonzalo enviándoos correos que os dicen que no hay nada ni nadie ahí fuera, no hay cuerpos, no hay un mundo...todo es vuestra mente soñando la separación de Dios.

Yo, en la soledad de mi ego, sueño que me estoy comunicando con vosotros, y soy tremendamente consciente de lo perturbador que esta idea os puede suponer a vosotros, mis imaginadas criaturas a las que me dirijo. Por eso, como sois yo...solo puedo daros amor, porque es lo único que quiero recibir. Y esa es la verdad, eso es lo único que hay.

Mi ego tiembla mientras escribe esto, que puede parecer excesivo, pero repito: esa es la única verdad, eso es todo lo que hay. Y ese es el miedo consciente, la incomodidad absoluta de la que habla el Curso y Nisargadatta, que nos empujará a abandonar este mundo...que no existe. Esa es la verdad que nos hará libres. Nunca abandonaremos este mundo si miramos afuera y vemos algo que queremos, que nos guste. De nuevo: NA HAY NADA AHÍ FUERA. Solo podemos cambiar nuestras relaciones CON NOSOTROS MISMOS.

UCDM es un sistema de pensamiento ESTRICTAMENTE NO DUALISTA, eso significa que solo existe Dios, que solo existo yo, el Hijo de Dios que se olvidó de reír ante la tonta idea de que podía estar solo, y que, en mi infinito poder, me hizo creer/crear un universo imaginario, un universo que SOLO existe en mi mente.

Repito de nuevo: nunca podré sanar una relación con un hermano que está ahí fuera, que no sea yo, porque tal cosa en realidad no existe. Soy el salvador del mundo, y esa es mi misión, y está a mi alcance porque todo el mundo solo existe en mi mente, porque puedo cambiar mi mente. Por eso basta con uno solo, porque solo hay uno.

Y mientras tanto...Mientras tanto todo depende de cuánto miedo seamos capaces de superar a la consciencia de la soledad absoluta. Como el ego se siente solo ha proyectado un mundo -que en realidad es él mismo- con el que aparenta relacionarse. En realidad no hay tal cosa, pero su miedo al amor -que sabe acabaría con él- es tan grande, que le ha hecho inventar un tiempo y un espacio en el que hacer compromisos de sanación para encontrar, poco a poco, el camino a casa, guiado por su intuición profunda, simbolizada por el Espíritu Santo, que, eventualmente le despertará a la conciencia de su verdadera identidad. 

En realidad, entended que esta es una muy buena noticia. Esta es la razón de nuestro poder para cambiar el mundo, para hacer milagros, porque todo lo que creemos ver solo existe en nuestra mente, y lo que hemos fabricado con nuestros pensamientos no creativos, lo podemos cambiar con pensamientos creativos, pensando con amor. ¿Pero cómo podemos pensar así? ¿Podemos hacerlo nosotros mismos, por las buenas? Pues no.

Esta mañana me ha pasado una cosa divertida que aplica a esto. Me ha llegado una caja de cartón con unos cuchillos de cocina que había comprado, y me he dicho: ¡qué bien! como estos cuchillos están muy afilados, usaré uno de los pequeños para abrir la caja. ¡¡¡¡¡¡¡

Con la mente pasa algo parecido. No podemos usar al ego para deshacer lo que él ha fabricado. Necesitamos algo distinto al ego para eso. Por eso necesitamos al Espíritu Santo, por eso no podemos tomar decisiones. Como yo -mi ego- he fabricado el mundo que creo ver, necesito algo diferente a mi mismo -a mi ego- para deshacer el error.

Resumiendo. Yo -mi ego, que no existe- he creado el mundo que creo ver, que tampoco existe. Y tengo que salir de esa situación que me provoca infelicidad, porque me es impropia, porque no se corresponde con mi auténtica naturaleza y estoy incómodo, estoy infeliz, mi mente es infeliz porque está pensando erróneamente, y a eso le llamamos ego; a pensar la no-verdad.

La solución consta de dos pasos. En el primero aceptamos absoluta responsabilidad de lo que vemos (fuera) y experimentamos (dentro). En el segundo pedimos al Espíritu Santo que resuelva la situación por nosotros. El entrenamiento mental que UCDM propone es básicamente este. Lleva tiempo, porque necesitamos convertir estos procesos en hábitos automáticos, y con frecuencia nos olvidaremos, o seremos reticentes a hacerlo, pero con el tiempo -recordad que el tiempo existe específicamente para esto- nos resultará cada vez más fácil, porque experimentaremos sus beneficios, lo que el Curso llama logros. Poco a poco iremos sanando más y más situaciones conflictivas de nuestra vida, que en definitiva, no es más que nuestro subconsciente -nuestro ego profundo- expresándose. Llegará un día en que esta acumulación de pequeños cambios cuantitativos de apreciación provoquen un estado cualitativo diferente. Eso es la purificación de la mente necesaria para todo obrador de milagros previa al último paso, que lo da Dios.

Me envío un cariñoso abrazo a todos vosotros.

jueves, 26 de enero de 2017

Suzanne de Leonard Cohen, una interpretación

Suzanne de Leonard Cohen

Suzanne takes you down to her place near the river
You can hear the boats go by, you can spend the night forever
And you know that she's half-crazy but that's why you want to be there
And she feeds you tea and oranges that come all the way from China
And just when you mean to tell her that you have no love to give her
Then he gets you on her wavelength
And she lets the river answer that you've always been her lover
And you want to travel with her, and you want to travel blind
And you know that she will trust you
For you've touched her perfect body with your mind
And Jesus was a sailor when he walked upon the water
And he spent a long time watching from his lonely wooden tower
And when he knew for certain only drowning men could see him
He said all men will be sailors then until the sea shall free them
But he himself was broken, long before the sky would open
Forsaken, almost human, he sank beneath your wisdom like a stone
And you want to travel with him, and you want to travel blind
And you think you maybe you'll trust him
For he's touched your perfect body with her mind
Now, Suzanne takes your hand and she leads you to the river
She's wearing rags and feathers from Salvation Army counters
And the sun pours down like honey on our lady of the harbor
And she shows you where to look among the garbage and the flowers
There are heroes in the seaweed, there are children in the morning
They are leaning out for love and they will lean that way forever
While Suzanne holds her mirror
And you want to travel with her, and you want to travel blind
And you know that you can trust her
For she's touched your perfect body with her mind

Suzanne te lleva a su lugar cerca del río
El Espíritu Santo te acerca al camino de regreso al cielo
Puedes oír los barcos pasar, puedes pasar la noche por siempre
Puedes ver como algunos de tus hermanos van bien encaminados hacia el cielo, pero tú puedes quedarte si quieres en la noche del ego
Y sabes que ella está medio loca, pero por eso quieres estar allí
Y reconoces que la lógica del Espíritu Santo no es la del ego, pero por eso te gusta
Y ella te alimenta con té y naranjas que vienen desde China
Y el ES te habla sobre la verdad, que es la realidad celestial
Y justo cuando quieres decirle que no tienes amor para darle
Y cuando vas a decirle que no sabes amar
Entonces ella te pone en su mismo estado mental
El ES te pone en Su mismo estado mental
Y deja que el río responda que siempre has sido su amante
Y te hace ver que tu mismo camino de regreso te confirma que tú eres amor
Y quieres viajar con ella, y quieres hacerlo a ciegas
Y te das cuenta que quieres tener en tu mente siempre al ES, y no pensar con el ego
Y sabes que ella confía en ti
Y sabes que el ES confía en ti porque te conoce
Porque has tocado su cuerpo perfecto con tu mente
Porque has conocido Su Mente perfecta con tu mente
Y Jesús era un marinero cuando caminaba sobre el agua
Y Jesús era un hombre que sabía que este mundo solo era una ilusión
Y pasó mucho tiempo observando desde su solitaria torre de madera
Y pasó toda su vida viendo a sus hermanos sufrir desde su propia cruz
Y cuando supo con certeza sólo los hombres que se ahogan podían verlo
Y cuando se dio cuenta de que solo los hombres que ya no podían soportar más su propio desatino conocerían la verdad
Dijo que todos los hombres serán marineros hasta que el mar los libere
Dijo que la vida en este mundo de ilusión es una escuela en la que finalmente conocerán la verdad
Pero él mismo estaba roto, mucho antes de que el cielo se abriera
Y el conoció, con todas sus consecuencias, el sufrimiento de la ilusión de la separación, hasta que por fin despertó a la verdad
Abandonado, casi humano, se hundió bajo tu sabiduría como una piedra
Sus hermanos no le entendieron, pues sus egos arrogantes negaron su verdad
Y tú quieres viajar con él, y quieres viajar a ciegas
Pero tú quieres seguir su mismo camino en ausencia de ego
Y piensas que tal vez confiarás en él
Y crees que algún día tú también harás tuya su verdad
Porque él ha tocado tu cuerpo perfecto con su mente
Porque él ha tocado tu alma con su mente
Ahora, Suzanne toma tu mano y te lleva al río
Ahora el ES toma tu mano y te lleva al camino de regreso al corazón de Dios
Vestida con trapos y plumas de los mostradores del Ejército de Salvación
El ES te muestra las expresiones de amor de tus hermanos
Y el sol se derrama como miel en nuestra señora del puerto
Y la gracia de Dios nos muestra el camino de salida de la ilusión
Y ella te muestra dónde buscar entre la basura y las flores
Y te enseña a reinterpretar tanto lo bueno como lo malo
Hay héroes en las algas, hay niños en la mañana
Encontraremos maestros en el mundo, inocentes Hijos de Dos
Se asoman al amor y así lo harán por siempre
Que reconocen que son Amor, y esa verdad ya no les abandonará
Mientras Suzanne sostiene su espejo
El ES te muestra quién eres en realidad
Y quieres viajar con ella, y quieres viajar a ciegas
Y te das cuenta que quieres tenerle a Él siempre en tu mente, y no al ego
Y sabes que puedes confiar en ella
Porque sabes que puedes confiar en Él
Porque ella ha tocado tu cuerpo perfecto con su mente

Porque Él ha tocado tu alma con Su mente

miércoles, 4 de enero de 2017

Otra manera de leer

Hoy querría hablaros de una forma sencilla de otra forma de leer. 

Habitualmente leemos los libros conceptuales; los ensayos; los artículos, para aprender cosas, para aprender nuevas ideas. Tenemos la tendencia a pensar que acumulando nuevas ideas nos hacemos más sabios, pero en realidad no es así. El espíritu humano no es un contenedor de pensamientos, que se enriquece cuanto más tiene. Se parece más bien a un niño dormido que sueña lo que lee, y ese proceso le lleva a sueños más profundos, o a despertar.

Os sugiero que cuando leáis libros como el Curso de Milagros, no lo hagáis con una actitud acumulativa o crítica, que ocurre cuando confrontáis las ideas presentadas con las que ya figuran en vuestra conciencia. Tened en cuenta que, como dice la lección de hoy, nuestros pensamientos no significan nada; son irreales. Los viejos, en realidad no valen nada; los nuevos tampoco.

Lo que os propongo es que leáis para tener una experiencia. Las experiencias ocurren en un nivel superior al del pensamiento, y son, de alguna manera, más reales, más próximas al conocimiento verdadero. Esta forma de lectura exige una atención total, una concentración absoluta y una gran apertura mental. Manteniendo la conciencia de nosotros mismos nos sumergimos completamente en lo que estamos leyendo, y permitimos que nos llegue hasta el fondo. Si las palabras contienen verdad, nos inspiran y nos elevan. Es casi una forma de oración. Y es vivificante porque toca nuestro ser más profundo. Entonces el alma se alegra porque se ha encontrado con algo afín a sí misma, que es verdad, que es real. Estas lecturas sí que son transformadoras. Tras ellas no somos lo mismo. Hemos despertado un poquito.

Si habéis leído esto tal como os indico, sabréis si estoy o no en lo cierto.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Ser feliz

Ser feliz es increíblemente fácil e increíblemente simple. Digo increíble, porque la inmensa mayoría de la gente no se lo cree, pero es verdad.

Ser feliz es una emoción, y como toda emoción está provocada por una idea.

Esa idea es la opinión que tenemos sobre nosotros mismos. Es lo que hemos decidido creer que somos.

Es habitual confundir lo que somos, con lo que pensamos que somos, con lo que pensamos que es "nuestra vida". Sin embargo, son cosas bien diferentes.

El que ES, evalúa lo que parece pasarle y emite un juicio en función de su escala de valores, que es un asunto cultural y aprendido. Así, el que ES, solo será feliz si le pasan ciertas cosas, y además, esas cosas que le tienen que pasar para ser feliz, cambian con el tiempo, cambian sobre todo cuando las consigue. Por eso, quien pretende tener una vida feliz que se ajuste a unos determinados parámetros, nunca lo consigue.

Nada externo te hará nunca feliz.

La única idea que te hará realmente feliz eres tú mismo, que naturalmente eres una idea feliz.

Desecha todo y quédate solo contigo mismo, y vivirás tu natural felicidad.

Como he dicho: es simple, es fácil.

domingo, 23 de octubre de 2016

Caminos con corazón

Supongo que a estas alturas ya sabéis que yo no soy partidario de las ensaladas espirituales, que en forma de técnicas de "mejoramiento", terapias "alternativas" o sistemas de "auto-ayuda" son corrientes en nuestra sociedad desde hace unas cuantas décadas. Yo pienso, como dice Nisargadatta, que si quieres encontrar agua, más vale que caves un único pozo, y sigas cavando hasta que el agua aparezca. Si no eres serio, si no tienes una fuerte determinación y una devoción absoluta, no llegarás a ninguna parte en ningún camino espiritual. Desgraciadamente el signo de nuestro tiempo está marcado por la superficialidad, la trivialidad y la banalidad. Un tiempo en el que la espiritualidad se ha convertido en un bien de consumo más para un colectivo que solo busca coleccionar experiencias que les haga sentirse especiales.

No me gusta criticar a nadie. Detesto profundamente cómo me siento cuando lo hago. Pero recuerdo las palabras de Quevedo: "Pues amarga la verdad, quiero echarla de la boca; y si al alma su hiel toca, esconderla es necedad". Y la verdad es que, si queremos llegar a alguna parte, es imprescindible devocionarnos a un único camino, el que sea, siempre y cuando tenga corazón.

A continuación os dejo con las palabras de don Juan, de Carlos Castaneda, a quien estuve muy vinculado en mi juventud.

"Las enseñanzas de don Juan" de Carlos Castaneda (1968)

"Para mí sólo recorrer caminos que tienen corazón,
cualquier camino que tenga corazón.
Por ahí yo recorro, y la única prueba que vale es atravesar todo su largo.
Y por ahí recorro mirando, mirando, sin aliento."


"Cualquier cosa es un camino entre cantidades de caminos. Por eso debes tener siempre presente que un camino es sólo un camino; si sientes que no deberías seguirlo, no debes seguir en él bajo ninguna condición. Para tener esa claridad debes llevar una vida disciplinada. Sólo entonces sabrás que un camino es nada más un camino, y no afrenta, ni para ti ni para otros, en dejarlo si eso es lo que tu corazón te dice. Pero tu decisión de seguir en el camino o de dejarlo debe estar libre de miedo y de ambición. Te prevengo. Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta. Es una pregunta que sólo se hace un hombre muy viejo. (...)
¿Tiene corazón este camino?
Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte.
Son caminos que van por el matorral. Puedo decir que en mi propia vida he recorrido caminos largos, largos, pero no estoy en ninguna parte.
Ahora (muchos años después) tiene sentido sentido la pregunta de mi benefactor.
¿Tiene corazón este camino?
Si tiene, el camino es bueno; sino, de nada sirve.
Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no.
Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida.
Uno te hace fuerte; el otro te debilita."

DON JUAN

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Pasa de ti

La clave para eliminar las dudas, las angustias, los miedos y las depresiones es no hacer caso en absoluto a nuestro ego, ni siquiera a sus aparentes "propuestas amorosas". Todo lo que se nos pasa por la cabeza es basura, de un tipo o de otro. Todas las opiniones que tenemos sobre nosotros mismos o sobre el mundo son falsas. No merece la pena considerarlas en absoluto. Piensa que, cuando el Espíritu Santo nos habla, o el Cielo nos bendice con un pensamiento de Dios, no hay ningún "yo" ahí para recibirlo, tan solo es un recuerdo de nosotros mismos, de nuestra auténtica indiferenciada, total y verdaderamente amorosa identidad. Cuando eso ocurre, nosotros no somos amorosos, porque es imposible que el ego sea amoroso. Cuando eso ocurre, nosotros somos amor, nuestra verdadera naturaleza. Por eso, el trabajo espiritual no es de "conseguir", pues solo conseguiremos ilusiones. El trabajo espiritual es de "negar", pues todo a lo que la mente tiene acceso es falso. Recuerda el viejo dicho advaita: "Esto no, esto tampoco". El trabajo es simple, se trata de descartar, que es lo mismo que perdonar. Puede parecer que esta sea una opción muy dura y radical, pero créeme, es la única alternativa si no deseas deambular persiguiendo sueños que te acabarán desengañando. E incluso eso es positivo, pues todo desengaño, bien entendido, es una magnífica lección. Todo lo bueno viene de negar al mundo en todas sus formas. Ninguna forma merece la pena. Hasta la que te pueda parecer amorosa encierra algún tipo de especialismo que te acabará defraudando. Perdona al mundo y camina con las manos vacías hacia tu Dios. No conseguirás nada, salvo perderte en Su corazón.

Te ayudará leer Texto 4, sección IV. Esto no tiene por qué ser así. y Texto 31, sección V. El concepto del yo frente al verdadero ser. Hay que leer muy despacio, sobre todo esta última sección, porque es muy densa y muy potente. Cada frase es importante.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Yo, mi, conmigo

Hay mucha gente que piensa que los debates no sirven para nada, como el autor de este interesante artículo. Ni siquiera las discusiones que mantenemos con nosotros mismos mediante el diálogo interno. El advaita y el Curso de milagros nos recuerdan que el ego no sabe nada. Así que, ¿debiéramos acaso quedarnos callados?, ¿rechazar todo lo que se nos viene a la cabeza?, ¿no leer?, ¿no pensar?

Pues en parte, eso sí que es cierto, o mejor aún, hay una manera de pensar a la que eso sí se aplica. 

Pensar es la función de la mente, que el Curso describe como el principio activo del espíritu que le confiere a este su energía creativa. Sin embargo, en este mundo ilusorio, los Hijos de Dios parecen estar separados y sus mentes no parecen estar unidas, por eso, el concepto de una mente individual parece tener sentido. En la Realidad esto no es así, pero sí es lo que experimenta en sueños la mente dormida del Hijo de Dios. 

En el Curso se describe la mente como si tuviera dos partes: el espíritu y el ego. De hecho, más que dos partes, es el resultado de una decisión que la mente toma: escuchar al ego, o al Espíritu Santo, quien nos recuerda nuestra verdadera identidad. Por eso, podemos decir que la mente tiene la libertad de elegir entre dos sistemas de pensamiento totalmente diferentes; exactamente opuestos. Cuando optamos por el sistema de pensamiento del ego, lo cual ocurre casi siempre; estamos equivocados, es decir: nuestros juicios no se ajustan a la realidad. Sin embargo, cuando decidimos escuchar a la voz del Espíritu Santo, nuestra percepción es verdadera.

Es interesante recalcar que, cuando optamos por el Espíritu Santo, no es lícito formular el viejo "yo pienso que...", porque en realidad no hay un "yo soy" egóico detrás de esa idea, simplemente hay conocimiento. El problema es que tras la separación nos volvimos maníacamente posesivos, arrogantes y narcisistas. Nuestra alocada declaración de independencia de la Realidad Divina nos convirtió en dementes separatistas reclamando una identidad propia y diferente. Nos mentimos a nosotros mismos sobre la autoría de nuestro Ser hasta conseguir perder completamente de vista nuestro verdadero origen, y este es el triste resultado. Ahora el ego se pregunta con falsa humildad: ¿cómo fue posible esto?, pues yo creo que está clarísimo. Cada vez que decimos "yo soy...", "yo pienso que...", "yo...lo que sea", estamos dando testimonio de la separación, del tremendo error que cometimos.

Por otra parte, hay que darse cuenta de que el error no fue real. Es imposible que lo fuera. Es imposible cambiar la voluntad de Dios. Es un error que simplemente ha generado ilusiones. Todo es un mal sueño del que más vale despertar cuanto antes. No nos equivoquemos amigos. Este mundo, ni siquiera en la mejor de sus formulaciones, merece la pena. Nuestra auténtica herencia es infinitamente mejor que nuestros más altos anhelos. Un desierto siempre será un desierto, porque no tiene agua. Y lo mejor que se puede hacer con un desierto es abandonarlo.


Me desengañé, eso es todo. Yo solía crear un mundo y poblarlo. Ahora ya no lo hago más. Ahora vivo en el vacío más allá del ser y el no-ser, más allá de la consciencia. No tengáis lástima de mí; ese vacío es también plenitud. Mi mente dejó de producir eventos. Mi antigua e incesante búsqueda cesó. No quise nada, ni esperé nada, ni acepté nada como mío. No quedó ningún yo por el que afanarse. Incluso el desnudo “Yo soy” se desvaneció. Otra cosa que noté es que había perdido todas mis certezas habituales. Antes estaba seguro de muchas cosas, ahora no estoy seguro de nada. Pero pienso que no he perdido nada por no saber, pues todo mi conocimiento era falso. Mi no saber era en sí mismo conocimiento del hecho de que todo conocimiento es ignorancia, de que “Yo no sé” es la única afirmación verdadera que la mente puede hacer.

Nisargadatta