sábado, 13 de mayo de 2017

Leer

Cuando leemos debiéramos preguntarnos seriamente para qué lo hacemos. La respuesta obvia es que leemos para aprender. Pero aprender es cambiar. Así que leemos para cambiar...de mentalidad.

Si realmente queremos aprender bien lo que leemos, es decir, si realmente queremos cambiar, hay que leer con conciencia. Y esa es una idea obvia y simple, pero no es nada fácil, porque nuestra conciencia es "dimensional", quiero decir, que tiene profundidad, múltiples niveles. De ahí, que según sea nuestro nivel de conciencia, así será de efectivo el aprendizaje y el cambio correspondiente. De nuevo, esto es muy obvio, pero no le prestamos suficiente atención a este asunto. Por ello, en muchas ocasiones leemos de forma superficial, retenemos muy poco, y no cambiamos de forma efectiva. 

Una cosa importante que hay que tener en cuenta, es que el uso de la conciencia (digo bien, el uso) requiere de cierto tipo de energía, llamémosle espiritual, por llamarle algo. A lo largo del día, y de los días, nuestra capacidad para acceder a ese tipo de energía fluctúa. No siempre tenemos la misma. El Tantra Yoga, que en realidad tiene muy poco que ver con el sexo, trata sobre ese asunto, trata sobre la consecución y manejo de esa energía sutil para manipular la conciencia. Digo ahora "manipular", por lo que habréis reconocido que me he introducido en el peligroso mundo del ego, pero es lo que hay, y aunque resulte blasfemo, el ego es la única herramienta que tenemos a nuestra disposición para trascender...el ego. Quizás os venga a la mente el que disponemos del Espíritu Santo para eso, pero, sed honestos, la decisión de dejar de tomar decisiones para dejárselas a Él, las toma el ego. Suena feo, pero es así. Por eso Un curso de milagros es un curso de entrenamiento mental...para el ego.

Volviendo al principio. Si queremos cambiar efectivamente, aprender bien, tenemos que leer bien, con conciencia (con...ciencia), con toda la energía espiritual que seamos capaces de invocar en ese momento. Hay circunstancias que favorecen mucho el aprendizaje. Momentos en los que nos sentimos especialmente inspirados, felices, en los que tenemos la impresión de que podemos tocar la pura certeza con los dedos. Y otros terribles, en los que nos invade la angustia, la desesperación, la más profunda depresión. Paradójicamente, ambos son igualmente válidos e ideales para el aprendizaje. Recordad las palabras del Apocalipsis "...puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca."

Resumiendo. El nivel de conciencia/energía que seamos capaz de llevar a la lectura es el determinará el cambio de mentalidad que andamos buscando con el aprendizaje. Así que, más nos vale leer con atención.

lunes, 27 de marzo de 2017

Querido amigo. ¿Estoy preocupado por ti?

Querido amigo. Estoy muy preocupado por ti. Tu situación me afecta, y mucho. Estás, eres, demasiado próximo como para que pueda separarme de ti. Mi sistema de pensamiento, el que practico todos los días, todo el tiempo, desde hace muchos años, me dice que es nuestra mente la que crea nuestras vidas. Nuestra vida es lo que nos decimos a nosotros mismos. Así conformamos lo que luego llamamos "nuestra realidad". Esto no es solo lo que creo, sino también lo que enseño. Mi experiencia personal me dice que eso es cierto...al milímetro. Nadie nos hace nada y nunca nos pasa nada sin nuestro consentimiento. Todo nos lo concedemos. Las razones por las que decidimos una cosa u otra están en nuestra mente, que es algo mucho más vasto que el nivel superficial de la conciencia de vigilia, que es lo que habitualmente identificamos como nuestra voluntad. Y la verdad es que no nos conocemos a nosotros mismos. Sin embargo, hay varias cosas que nos dan valiosas pistas. Son momentos en los que el subconsciente se expresa libremente. Los sueños y los pensamientos que nos vienen cuando meditamos son, de hecho, desahogos del ego inconsciente. Pero sobre todo, la vida. La vida que creemos vivir, las cosas que nos pasan, son... proyecciones de nuestra mente. Una manera que tenemos de hablar con nosotros mismos. El Curso de milagros diría "Todas las cosas son lecciones que Dios quiere que yo aprenda". En realidad quiere decir que son cosas que tenemos que perdonar, que dejar pasar, que sanar. Dios no nos ha hecho impotentes y sujetos a las circunstancias externas. Nos ha dado el poder y la libertad de hacer de nuestra experiencia lo que queramos esta que sea. No tengo ni idea de qué hay en tu mente, pero mira a tu alrededor, y eso es exactamente lo que hay. Lo que te ocurre es exactamente lo que has decidido darte. Tú, yo, tu hermano...todos.

No sé por qué has decidido concederte la vida que vives, pero estate seguro de que es algo que solo depende de ti. Si quieres que tu vida sea otra, no es que tengas que hacer cosas diferentes, es más bien un asunto que depende de pensar de otra manera. Si tu vida no te gusta, tienes que decidir de manera diferente. Tú tienes todo el poder. Nadie puede hacer eso por ti.  Eres libre y absolutamente poderoso. No eches balones fuera. No le eches la culpa a nadie de lo que te pasa. No te eches tampoco la culpa a ti mismo. Tú eres responsable de lo que te ocurre, no culpable. La culpa es una idiotez, un tipo de droga debilitante que no sirve para nada porque no es verdad. Yo respeto y bendigo cualquier decisión que tomes, porque valoro tu libertad por encima de todo. Si quieres morirte de asco, darte otro ataque de corazón, o ganar el premio Pulitzer, por mí está bien. No tiene nada que ver conmigo. Tu vida nunca ha tenido nada que ver conmigo, ni con nadie. La verdad, sin embargo, es que me gustaría verte sano y feliz, porque en definitiva es lo mismo que quiero para mí. Y en cualquier caso, piensa siempre que te quiero mucho.

Pero, realmente, ¿estoy preocupado por ti? Pues la verdad es que no. Sé con absoluta certeza que no corres ningún peligro, nada malo puede pasarte, porque en realidad eres absolutamente invulnerable. De hecho, eres perfecto, eres tal como Dios te creó, y sigues siendo como has sido y seguirás siendo por toda la eternidad. Lo que veo que te está pasando es que has decidido por un rato olvidarte de saber quién eres.Has decidido experimentar cómo sería sentirse separado de Dios, de mí, de todo. Y eso no es ni bueno ni malo, simplemente es tu voluntad.

Entiendo perfectamente que lo que te estoy diciendo te parezca increíble. No te estoy pidiendo que creas ciegamente en lo que te digo, solo te pido que abras tu mente y consideres esa posibilidad. No la descartes de inmediato. Permítete pensar que harías con tu vida si realmente todo dependiera de ti, si el poder para hacer de tu vida lo que quieras fuera realmente tuyo. Haz la prueba. No tienes nada que perder. Ahora te sientes desposeído de todo, a merced de circunstancias que confabulan contra ti. No puedes estar peor. Solo te pido que observes con atención y verás con claridad que esa historia que conforma lo que tú llamas tu pasado no es un guión escrito al azar. Verás que hay un cierto hilo conductor que, más que accidentes, va engarzando oportunidades para aprender unas determinadas lecciones. ¿Cuáles? Tú sabrás. Pero fíjate en que se trata de un plan perfectamente personalizado para ti, para que aprendas algo importante, que en definitiva, nada es realmente importante. Todo tu vida no es más que un pequeño drama que tú te cuentas a ti mismo. Déjalo pasar. Tú estás por encima de eso. Tú eres quien lo ve todo. Quien lo ha inventado y se lo explica a sí mismo. Así que, relájate. No pasa nada. Y si la historia que te has estado contando no te gusta, invéntate otra, o mejor aún, no crees ninguna otra. Eventualmente el repositorio de dramas comedias y tragedias que albergas en tu subconsciente se irá agotando. Y por fin...verás el mundo real.

jueves, 9 de febrero de 2017

Las paradojas del camino espiritual

Hay veces en las que el Curso de milagros nos parece ciertamente contradictorio. Por ejemplo, se presenta como un curso de entrenamiento mental que, a partir del estudio de un texto bien denso, de más de 700 páginas, y la realización de 365 exigentes lecciones, cuya práctica nos llevará más de un año, promete cambiar nuestra mente de un sistema de pensamiento dualista a otro no dualista. Sin embargo, en la famosa lección 189, se nos dice que no hagamos nada. Os la recuerdo:

7. Haz simplemente esto: permanece muy quedo y deja a un lado todos los pensamientos acerca de lo que tú eres y de lo que Dios es; todos los conceptos que hayas aprendido acerca del mundo; todas las imágenes que tienes acerca de ti mismo. 2Vacía tu mente de todo lo que ella piensa que es verdadero o falso, bueno o malo; de todo pensamiento que considere digno, así como de todas las ideas de las que se siente avergonzada. 3No conserves nada. 4No traigas contigo ni un solo pensamiento que el pasado te haya enseñado, ni ninguna creencia que, sea cual sea su proce­dencia, hayas aprendido con anterioridad. 5Olvídate de este mundo, olvídate de este curso, y con las manos completamente vacías, ve a tu Dios.
8. ¿No es acaso Él Quien sabe cómo llegar a ti? 2Tú no necesitas saber cómo llegar a Él. 3Tu papel consiste simplemente en permitir que todos los obstáculos que has interpuesto entre el Hijo y Dios el Padre sean eliminados silenciosamente para siempre. 4Dios hará lo que le corresponde hacer en gozosa e inmediata respuesta. 5Pide y recibirás. 6Mas no vengas con exigencias, ni le señales el camino por donde Él debe aparecer ante ti. 7La manera de llegar a Él es simplemente dejando que Él sea lo que es. 8Pues de esa forma se proclama también tu realidad.

Al comienzo del Texto también se nos dice que todos tenemos derecho a los milagros, pero que previamente es necesaria una purificación. Luego, mas adelante, se nos recuerda que no intentemos hacernos santos antes de ir al Instante Santo.

En Nisargadatta también podemos ver estas aparentes contradicciones:

La mera renuncia física es sólo una muestra de fervor, pero el fervor por sí solo no libera. Debe haber una comprensión que procede de una percepción alerta, una búsqueda vehemente y una profunda investigación. Debes trabajar sin descanso para salvarte del pecado y el sufrimiento.

Los gurús autodeclarados hablan de madurez y esfuerzo, de méritos y logros, de destino y gracia; Todas estas son meras formaciones mentales, proyecciones de una mente adicta. En vez de ayudar, obstruyen.

Todo sucede tal como es necesario que sea, sin embargo, no pasa nada. Hago lo que parece necesario, pero al mismo tiempo sé que nada es necesario, que la vida misma es sólo una creencia.
Nisargadatta

Estas cosas desconciertan...a nuestro ego.

En realidad, estas proposiciones no entrañan contradicciones, sino paradojas.Y esto es así porque, hablar de, luchar con, o superar algo que en realidad no existe, entraña una paradoja existencial. Recordad que paradoja, es una figura retórica que consiste en la utilización de expresiones que envuelven una contradicción. Esto quiere decir, que más allá de las condiciones contradictorias, los factores presentados resultan válidos, reales o verosímiles. Es el problema suscitado por algo inexistente, pero percibido; como las sombras, que no tienen existencia por sí mismas, pues son tan solo ausencia de luz. Pero hay que tener en cuenta que hemos permitido a nuestra mente pensar que lo percibido tiene la cualidad de lo real. Todo nuestro mundo percibido está realmente basado en sombras, en ausencias...de amor. Igual que la película en un cine, que nos muestra una historia al interponer fotogramas que opacan selectivamente la luz del proyector. Pero entended que, PARECER SER no es lo mismo que SER.

Nuestra mente es libre, pues Dios la creó así. Es libre tan para imaginar cosas y situaciones inexistentes, como para experimentar la realidad divina de su verdadera identidad. Ambas situaciones son perfectamente incompatibles. Desde la ilusión, la mente no puede conocer la realidad, pues esa ha sido su decisión. Y desde la realidad, la ilusión es inconcebible, pues es absolutamente impropia. Esta imposibilidad de conocer la realidad desde la conciencia egóica, la consciencia, que surgió tras la separación, hace que nos resulte extremadamente difícil tratar con conceptos verdaderos, pues la razón cartesiana del "Pienso, luego existo", no es aplicable al ego. El ego cree que piensa y que existe, pero en realidad...ni piensa, ni existe. Entiendo que esto es muy difícil de aceptar, porque, repito, nuestros egos creen que piensan y, desde luego, que existen. Pero no es así. 

Estamos tan acostumbrados a pensar, con nuestro ego, que nos resulta inconcebible descartar nuestras propias conclusiones, con las que identificamos nuestra conciencia de ser. Eso es tan así, que creemos que si dejáramos de pensar, moriríamos. Y la verdad es que ahí el ego tiene parte de razón. Si dejáramos de pensar, moriría...él, en nuestra mente. Pero esto no sería malo, esto no nos convertiría en una especie de vegetales. Esto nos permitiría experimentar el infinito gozo, plenitud y conocimiento de nuestra verdadera divina identidad. Porque son precisamente los pensamientos los que están obstruyendo esta experiencia. Pensar no es malo ni bueno. Pensar es simplemente impropio del Hijo de Dios, porque supone entretener la mente con imágenes inexistentes, irreales, que no gozan de la misma naturaleza de la mente que las ha concebido, que no son extensiones suyas, por eso no son amorosas y se perciben como algo ajeno y separado. En verdad, para ser preciso, tampoco se puede decir que son absolutamente impropias, pues los pensamientos no  creativos han sido perfectamente diseñados por el Hijo de Dios para experimentar lo imposible: la ilusoria separación de Dios y de todo lo real.

Dicho lo cual, es obvio que tenemos dos opciones. La primera es seguir soñando un mundo de separación, muerte, sufrimiento y circunstanciales alegrías. La otra es despertar. Si optamos por la segunda, hay que ser consciente de que no podemos hacerlo desde el ego. No podemos purificarnos, hacernos santos, y ni siquiera trabajar por nuestra eventual liberación...desde nuestros egos. En realidad, en el camino espiritual, hay que reconocer que al ego le corresponde un papel bastante modesto. Lo único que tiene que hacer es apartarse, no intervenir, dejar pasar (perdonar), y poco más. Eso es suficiente. Pero, como dice Nisargadatta, hay que hacerlo con rigor, incansablemente. Siempre. Y entonces, nuestras vidas, nuestros sueños, se harán más amables, más agradables, más felices.

viernes, 3 de febrero de 2017

El ego está solo porque ha inventado el mundo que ve

Una amiga me comenta lo mucho que le ayudan las explicaciones de Jorge Pellicer para hacer las lecciones del día. La verdad es que he recibido muchos correos de vosotros diciéndome lo mismo, y como siempre que eso ocurre, suelo ver el vídeo correspondiente con atención, y haciéndolo, he comprobado que son muy buenos, que pueden ser muy útiles. Por eso, yo también os los recomiendo.

Sin embargo, aprovechando la lección de hoy, tan importante, me gustaría comentaros un asunto, un pequeño error en el que solemos caer los estudiantes de UCDM, siempre. Fijaos, decimos que queremos sanar nuestras relaciones interpersonales con nuestros hermanos, con nuestras parejas, con nuestros hijos, nuestros compañeros de trabajo...Bueno, esto en realidad es imposible. No podemos sanar la relación con nadie, porque ahí fuera NO HAY NADIE. No hay afuera, porque HE INVENTADO EL MUNDO QUE VEO. No sé si sois conscientes de la enormidad de esta afirmación. Estamos absolutamente solos en nuestras mentes. Solo nos relacionamos con nosotros mismos. Repito: NO HAY NADA, NI NADIE AHÍ FUERA. En realidad, no hay un Jorge Pellicer explicándoos la lección del día, no hay un Gonzalo enviándoos correos que os dicen que no hay nada ni nadie ahí fuera, no hay cuerpos, no hay un mundo...todo es vuestra mente soñando la separación de Dios.

Yo, en la soledad de mi ego, sueño que me estoy comunicando con vosotros, y soy tremendamente consciente de lo perturbador que esta idea os puede suponer a vosotros, mis imaginadas criaturas a las que me dirijo. Por eso, como sois yo...solo puedo daros amor, porque es lo único que quiero recibir. Y esa es la verdad, eso es lo único que hay.

Mi ego tiembla mientras escribe esto, que puede parecer excesivo, pero repito: esa es la única verdad, eso es todo lo que hay. Y ese es el miedo consciente, la incomodidad absoluta de la que habla el Curso y Nisargadatta, que nos empujará a abandonar este mundo...que no existe. Esa es la verdad que nos hará libres. Nunca abandonaremos este mundo si miramos afuera y vemos algo que queremos, que nos guste. De nuevo: NA HAY NADA AHÍ FUERA. Solo podemos cambiar nuestras relaciones CON NOSOTROS MISMOS.

UCDM es un sistema de pensamiento ESTRICTAMENTE NO DUALISTA, eso significa que solo existe Dios, que solo existo yo, el Hijo de Dios que se olvidó de reír ante la tonta idea de que podía estar solo, y que, en mi infinito poder, me hizo creer/crear un universo imaginario, un universo que SOLO existe en mi mente.

Repito de nuevo: nunca podré sanar una relación con un hermano que está ahí fuera, que no sea yo, porque tal cosa en realidad no existe. Soy el salvador del mundo, y esa es mi misión, y está a mi alcance porque todo el mundo solo existe en mi mente, porque puedo cambiar mi mente. Por eso basta con uno solo, porque solo hay uno.

Y mientras tanto...Mientras tanto todo depende de cuánto miedo seamos capaces de superar a la consciencia de la soledad absoluta. Como el ego se siente solo ha proyectado un mundo -que en realidad es él mismo- con el que aparenta relacionarse. En realidad no hay tal cosa, pero su miedo al amor -que sabe acabaría con él- es tan grande, que le ha hecho inventar un tiempo y un espacio en el que hacer compromisos de sanación para encontrar, poco a poco, el camino a casa, guiado por su intuición profunda, simbolizada por el Espíritu Santo, que, eventualmente le despertará a la conciencia de su verdadera identidad. 

En realidad, entended que esta es una muy buena noticia. Esta es la razón de nuestro poder para cambiar el mundo, para hacer milagros, porque todo lo que creemos ver solo existe en nuestra mente, y lo que hemos fabricado con nuestros pensamientos no creativos, lo podemos cambiar con pensamientos creativos, pensando con amor. ¿Pero cómo podemos pensar así? ¿Podemos hacerlo nosotros mismos, por las buenas? Pues no.

Esta mañana me ha pasado una cosa divertida que aplica a esto. Me ha llegado una caja de cartón con unos cuchillos de cocina que había comprado, y me he dicho: ¡qué bien! como estos cuchillos están muy afilados, usaré uno de los pequeños para abrir la caja. ¡¡¡¡¡¡¡

Con la mente pasa algo parecido. No podemos usar al ego para deshacer lo que él ha fabricado. Necesitamos algo distinto al ego para eso. Por eso necesitamos al Espíritu Santo, por eso no podemos tomar decisiones. Como yo -mi ego- he fabricado el mundo que creo ver, necesito algo diferente a mi mismo -a mi ego- para deshacer el error.

Resumiendo. Yo -mi ego, que no existe- he creado el mundo que creo ver, que tampoco existe. Y tengo que salir de esa situación que me provoca infelicidad, porque me es impropia, porque no se corresponde con mi auténtica naturaleza y estoy incómodo, estoy infeliz, mi mente es infeliz porque está pensando erróneamente, y a eso le llamamos ego; a pensar la no-verdad.

La solución consta de dos pasos. En el primero aceptamos absoluta responsabilidad de lo que vemos (fuera) y experimentamos (dentro). En el segundo pedimos al Espíritu Santo que resuelva la situación por nosotros. El entrenamiento mental que UCDM propone es básicamente este. Lleva tiempo, porque necesitamos convertir estos procesos en hábitos automáticos, y con frecuencia nos olvidaremos, o seremos reticentes a hacerlo, pero con el tiempo -recordad que el tiempo existe específicamente para esto- nos resultará cada vez más fácil, porque experimentaremos sus beneficios, lo que el Curso llama logros. Poco a poco iremos sanando más y más situaciones conflictivas de nuestra vida, que en definitiva, no es más que nuestro subconsciente -nuestro ego profundo- expresándose. Llegará un día en que esta acumulación de pequeños cambios cuantitativos de apreciación provoquen un estado cualitativo diferente. Eso es la purificación de la mente necesaria para todo obrador de milagros previa al último paso, que lo da Dios.

Me envío un cariñoso abrazo a todos vosotros.

jueves, 26 de enero de 2017

Suzanne de Leonard Cohen, una interpretación

Suzanne de Leonard Cohen

Suzanne takes you down to her place near the river
You can hear the boats go by, you can spend the night forever
And you know that she's half-crazy but that's why you want to be there
And she feeds you tea and oranges that come all the way from China
And just when you mean to tell her that you have no love to give her
Then he gets you on her wavelength
And she lets the river answer that you've always been her lover
And you want to travel with her, and you want to travel blind
And you know that she will trust you
For you've touched her perfect body with your mind
And Jesus was a sailor when he walked upon the water
And he spent a long time watching from his lonely wooden tower
And when he knew for certain only drowning men could see him
He said all men will be sailors then until the sea shall free them
But he himself was broken, long before the sky would open
Forsaken, almost human, he sank beneath your wisdom like a stone
And you want to travel with him, and you want to travel blind
And you think you maybe you'll trust him
For he's touched your perfect body with her mind
Now, Suzanne takes your hand and she leads you to the river
She's wearing rags and feathers from Salvation Army counters
And the sun pours down like honey on our lady of the harbor
And she shows you where to look among the garbage and the flowers
There are heroes in the seaweed, there are children in the morning
They are leaning out for love and they will lean that way forever
While Suzanne holds her mirror
And you want to travel with her, and you want to travel blind
And you know that you can trust her
For she's touched your perfect body with her mind

Suzanne te lleva a su lugar cerca del río
El Espíritu Santo te acerca al camino de regreso al cielo
Puedes oír los barcos pasar, puedes pasar la noche por siempre
Puedes ver como algunos de tus hermanos van bien encaminados hacia el cielo, pero tú puedes quedarte si quieres en la noche del ego
Y sabes que ella está medio loca, pero por eso quieres estar allí
Y reconoces que la lógica del Espíritu Santo no es la del ego, pero por eso te gusta
Y ella te alimenta con té y naranjas que vienen desde China
Y el ES te habla sobre la verdad, que es la realidad celestial
Y justo cuando quieres decirle que no tienes amor para darle
Y cuando vas a decirle que no sabes amar
Entonces ella te pone en su mismo estado mental
El ES te pone en Su mismo estado mental
Y deja que el río responda que siempre has sido su amante
Y te hace ver que tu mismo camino de regreso te confirma que tú eres amor
Y quieres viajar con ella, y quieres hacerlo a ciegas
Y te das cuenta que quieres tener en tu mente siempre al ES, y no pensar con el ego
Y sabes que ella confía en ti
Y sabes que el ES confía en ti porque te conoce
Porque has tocado su cuerpo perfecto con tu mente
Porque has conocido Su Mente perfecta con tu mente
Y Jesús era un marinero cuando caminaba sobre el agua
Y Jesús era un hombre que sabía que este mundo solo era una ilusión
Y pasó mucho tiempo observando desde su solitaria torre de madera
Y pasó toda su vida viendo a sus hermanos sufrir desde su propia cruz
Y cuando supo con certeza sólo los hombres que se ahogan podían verlo
Y cuando se dio cuenta de que solo los hombres que ya no podían soportar más su propio desatino conocerían la verdad
Dijo que todos los hombres serán marineros hasta que el mar los libere
Dijo que la vida en este mundo de ilusión es una escuela en la que finalmente conocerán la verdad
Pero él mismo estaba roto, mucho antes de que el cielo se abriera
Y el conoció, con todas sus consecuencias, el sufrimiento de la ilusión de la separación, hasta que por fin despertó a la verdad
Abandonado, casi humano, se hundió bajo tu sabiduría como una piedra
Sus hermanos no le entendieron, pues sus egos arrogantes negaron su verdad
Y tú quieres viajar con él, y quieres viajar a ciegas
Pero tú quieres seguir su mismo camino en ausencia de ego
Y piensas que tal vez confiarás en él
Y crees que algún día tú también harás tuya su verdad
Porque él ha tocado tu cuerpo perfecto con su mente
Porque él ha tocado tu alma con su mente
Ahora, Suzanne toma tu mano y te lleva al río
Ahora el ES toma tu mano y te lleva al camino de regreso al corazón de Dios
Vestida con trapos y plumas de los mostradores del Ejército de Salvación
El ES te muestra las expresiones de amor de tus hermanos
Y el sol se derrama como miel en nuestra señora del puerto
Y la gracia de Dios nos muestra el camino de salida de la ilusión
Y ella te muestra dónde buscar entre la basura y las flores
Y te enseña a reinterpretar tanto lo bueno como lo malo
Hay héroes en las algas, hay niños en la mañana
Encontraremos maestros en el mundo, inocentes Hijos de Dos
Se asoman al amor y así lo harán por siempre
Que reconocen que son Amor, y esa verdad ya no les abandonará
Mientras Suzanne sostiene su espejo
El ES te muestra quién eres en realidad
Y quieres viajar con ella, y quieres viajar a ciegas
Y te das cuenta que quieres tenerle a Él siempre en tu mente, y no al ego
Y sabes que puedes confiar en ella
Porque sabes que puedes confiar en Él
Porque ella ha tocado tu cuerpo perfecto con su mente

Porque Él ha tocado tu alma con Su mente

miércoles, 4 de enero de 2017

Otra manera de leer

Hoy querría hablaros de una forma sencilla de otra forma de leer. 

Habitualmente leemos los libros conceptuales; los ensayos; los artículos, para aprender cosas, para aprender nuevas ideas. Tenemos la tendencia a pensar que acumulando nuevas ideas nos hacemos más sabios, pero en realidad no es así. El espíritu humano no es un contenedor de pensamientos, que se enriquece cuanto más tiene. Se parece más bien a un niño dormido que sueña lo que lee, y ese proceso le lleva a sueños más profundos, o a despertar.

Os sugiero que cuando leáis libros como el Curso de Milagros, no lo hagáis con una actitud acumulativa o crítica, que ocurre cuando confrontáis las ideas presentadas con las que ya figuran en vuestra conciencia. Tened en cuenta que, como dice la lección de hoy, nuestros pensamientos no significan nada; son irreales. Los viejos, en realidad no valen nada; los nuevos tampoco.

Lo que os propongo es que leáis para tener una experiencia. Las experiencias ocurren en un nivel superior al del pensamiento, y son, de alguna manera, más reales, más próximas al conocimiento verdadero. Esta forma de lectura exige una atención total, una concentración absoluta y una gran apertura mental. Manteniendo la conciencia de nosotros mismos nos sumergimos completamente en lo que estamos leyendo, y permitimos que nos llegue hasta el fondo. Si las palabras contienen verdad, nos inspiran y nos elevan. Es casi una forma de oración. Y es vivificante porque toca nuestro ser más profundo. Entonces el alma se alegra porque se ha encontrado con algo afín a sí misma, que es verdad, que es real. Estas lecturas sí que son transformadoras. Tras ellas no somos lo mismo. Hemos despertado un poquito.

Si habéis leído esto tal como os indico, sabréis si estoy o no en lo cierto.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Ser feliz

Ser feliz es increíblemente fácil e increíblemente simple. Digo increíble, porque la inmensa mayoría de la gente no se lo cree, pero es verdad.

Ser feliz es una emoción, y como toda emoción está provocada por una idea.

Esa idea es la opinión que tenemos sobre nosotros mismos. Es lo que hemos decidido creer que somos.

Es habitual confundir lo que somos, con lo que pensamos que somos, con lo que pensamos que es "nuestra vida". Sin embargo, son cosas bien diferentes.

El que ES, evalúa lo que parece pasarle y emite un juicio en función de su escala de valores, que es un asunto cultural y aprendido. Así, el que ES, solo será feliz si le pasan ciertas cosas, y además, esas cosas que le tienen que pasar para ser feliz, cambian con el tiempo, cambian sobre todo cuando las consigue. Por eso, quien pretende tener una vida feliz que se ajuste a unos determinados parámetros, nunca lo consigue.

Nada externo te hará nunca feliz.

La única idea que te hará realmente feliz eres tú mismo, que naturalmente eres una idea feliz.

Desecha todo y quédate solo contigo mismo, y vivirás tu natural felicidad.

Como he dicho: es simple, es fácil.